En la colorida noche, los niños, siguiendo a la mágica gaviota tras el vigía Patas Largas, traspasan la dimensión de la fantasía y ríen y cantan, a voz en cuello, la Canción del Pirata. Están en el mismísimo Caribe, en las Américas, en siglos pasados. Nosotros, los adultos, en Níjar, Almería, España, el 15 de septiembre.